La pandemia del Covid 19 trajo a la luz una situación de precariedad laboral, de la cual, AITU venía advirtiendo desde hace casi una década; los casi 400000 trabajadores en la informalidad laboral, vienen sufriendo las peores consecuencias de la crisis económica.
Hoy se presentan propuestas desde los partidos políticos y desde las organizaciones sociales para atender la situación de esta población vulnerable.
En 2017 AITU realizó su 6° ENAITU llamado: Trabajo Formal: Derecho de Todos y allí se exponía como paradigma del trabajo informal y de supervivencia el de los ladrilleros de Rivera; una situación endémica de pobreza que se reproduce y que mantiene fuera del sistema a miles de personas.
En aquel momento se realizaron propuestas tales como un Programa de formalización en el empleo y acceso a la seguridad social.
Hoy hay propuestas desde Partidos Políticos de servir un subsidio a trabajadores informales y por otro lado una propuesta del PIT-CNT de compras estatales de productos nacionales para incentivar la produccción nacional, y cabe preguntarse si estas propuestas no pueden ser complementarias y aunar los esfuerzos y las ideas para traer a productores nacionales a la formalidad a través de un vínculo con el Estado como proveedor del mismo.
Ese trabajador «empresario» informal que obtiene un jornal de sobrevivencia quizás pueda, evitando intermediarios, vincularse directamente con Intendencias Municipales o el Gobierno Nacional y generar así un doble efecto de potenciar el mercado interno y concomitantemente un paulatino camino hacia la formalidad laboral.